Por un turismo responsable.
Cuba es una isla bendecida de belleza natural, además la respalda su cultura e historia, que de conjunto con el carisma de su gente hacen la combinación perfecta para un turismo a las necesidades del más exigente. Pero todo estos encantos naturales y de tradiciones debe ser respaldado por varios factores que pasan por lo objetivo y subjetivo, me explico las inversiones en el sector deben ser sistemáticas, pero no hacemos nada fortaleciendo la planta hotelera y extrahotelera si no existe un respaldo en calidad del servicio basado en la formación y atención del personal.
Hoy el turismo en Cuba es una fuente primaria de ingresos y posee el respaldo del gobierno de la isla. Pero en ocasiones no depende íntegramente el desarrollo de este sector de atención de las autoridades del país sino de la responsabilidad de cada una de las administraciones de las cadenas y hoteles. Hoy cuando ya han arribado a Cuba más de 3 millones de turistas foráneos, se debe ser exigentes en ofrecer un producto lo más depurado posible, es decir que la atención sea la que refleja el alto nivel profesional que poseen los trabajadores cubanos. Pero no todo lo que puede ser lo es, hoy la falta de educación en algunos, la despreocupación en otros lastra la gran inversión y atención que ofrece el estado cubano por este sector vital de la economía. Por las medidas de los EEUU de prohibir a sus ciudadanos viajar a la mayor de las antillas empleando las 12 categorías de viajes permitidas por la administración Obama, y por tanto el arribo de cruceros a la isla como una de las modalidades que empleaban los ciudadanos norteños para llegar a la isla, hace que disminuyan las proyecciones de crecimientos del sector para este año.
Pero en la isla no solo el turismo extranjero es de interés, el nacional que es un segmento que se viene desarrollando en el transcurso de los años, debe ser atendido tanto o mejor que el foráneo, y esto por desgracia no sucede así en muchos lugares. Esto es un asunto delicado y que debe ser meditado y remediado lo antes posible es real que la entrada de divisas líquidas no se da mediante este sector, pero son turistas que pagan igual por sus servicios al precio corriente, por tanto deben recibir igual trato. Esta situación se da tanto en las instalaciones hoteleras como extra, por tanto es una problemática generalizada. Pero es más incómodo por así describirlo cuando vas a un hotel y te siente discriminado o mal atendido por el hecho de ser nacional, cuando debería ser todo lo contrario. El turista cubano promedio para poder disfrutar de una reservación en hotel debe tirar del ahorro de varios meses o años por tanto el sacrificio es superior, y la consideración debe ser tenida en cuenta, pero si esto no importará por leyes de mercado, pensemos como otro huésped más debe tener las mismas atenciones y no sentirse disminuido, que en ocasiones sucede en hoteles de alto estándar, fundamentalmente en los principales polos como lo son La Habana, Varadero y la cayería norte de la isla.
Como joven de esta isla, que considero la más bella de todas sin nacionalismo alguno, creo que esto no debe ni puede ser permitido, se que desde nuestra Asamblea Nacional estos temas son abordados por los diputados y más allá, seguidos por la alta dirección de la nación. Ahora bien hay que ponerle un freno, analizar a fondo todas las causas y condiciones que pueden venir de varios sectores y no únicamente del turismo. Y también debemos cada cubano tener presente que no podemos exigir si el comportamiento no es tampoco el idóneo, si algo posee nuestro pueblo es un sistema de educación exaltado por organismos internacionales, por lo que tenemos que ser consecuentes y demostrar; comportamientos inadecuados e irrespetuosos no pueden existir desde ninguna de las partes. Seamos mucho mejores personas de lo que ya somos, si uno de los atractivos de Cuba es su gente, así que entre todos contribuyamos a un turismo mejor que de lograrlo aportamos a nuestra nación que es Mi isla bella.




Comentarios
Publicar un comentario